DE LA PUERTA FALSA AL TÚNEL DE LA IMPUNIDAD: UN PAÍS EN SECUESTRO

COLUMNISTA / OPINIÓN

Mayra Alvarez

Mayra Alvarez

Directora General y conductora del programa Conéctate con Mayra Alvarez

Estos son los cálculos políticos, malversados de una clase política deslegitimada, sin aprobación y sin esperanzas en un país en donde la riqueza abunda, pero las negociaciones políticas superan el amor a nuestra patria. Un poder legislativo que se encargó de poner un monigote en la presidencia de la República, práctica que llevaron a cabo con una vacancia nula, sin el debido proceso, capturando las malas intenciones por falta de capacidad y liderazgo que llevaron a un maestro a dar un discurso que hoy lo mantiene tras las rejas.

Nadie se atrevió a decir nada, hasta la prensa calló. Porque era de izquierda, porque era humilde, porque era incapaz. Pero sabíamos todos que el proceso de vacancia y la captura de Pedro Castillo era ilegal. Aplaudieron todos porque tomaron el poder político. Un congreso que empezó a tomar y capturar las instituciones públicas autónomas del Estado, muy bien estructurado, una organización criminal delictiva. Secuestraron los poderes y las instituciones públicas autónomas, llevando a un desequilibrio de poder y a un abuso del mismo.
Hicieron lo que quisieron, todo estaba fríamente calculado. Sabían que su monigote haría lo que ellos querían, porque ellos habían puesto en la presidencia a una persona incapaz de tener liderazgo y de poner orden en el Perú. Porque la puerta por donde entró fue falsa, como sus discursos, como sus mensajes. Pero las verdades que deja fueron los actos delictivos por diversos hechos que tendrá que responder cuando exista un poder de justicia de verdad; cuando el congreso, a pesar de la vacancia, deje de brindarle protección porque quiera cuidar a su monigote para que no hable de más.

Cuando exista la justicia autónoma, tendremos no solo actores políticos que gozan de poder tras las rejas, sino delincuentes disfrazados de políticos, utilizándose y siguiendo las jugadas que tienen muy bien organizadas. No pudieron, no tuvieron la capacidad de liderar un país, lo trajeron abajo y hoy buscan culpables. Y el monigote es el ideal para lavarse las manos en un año preelectoral, cuando fueron ellos mismos los que le brindaron protección, la cuidaron, la respaldaron. Hicieron leyes inconstitucionales para darle gusto en sus viajes de placer.

Fue el congreso que atentó contra la ciudadanía, protegiendo a las bandas y organizaciones criminales en las calles. Lo protegió el congreso con cada ley promulgada, con cada ley que cada día defendía y apoyaba. Más blindaba a los delincuentes y desprotegía a la ciudadanía. Hoy, para calmar el clamor del pueblo peruano, se deshacen de su monigote y ponen a la cabeza a otro monigote para manejarlo a su antojo. Un presidente del Congreso con una denuncia archivada por presuntamente haber participado en una violación sexual. El fiscal a cargo en ese momento, Tomás Aladino Gálvez, le rindió cuentas al presidente del congreso, archivando una denuncia en su contra, limpiándolo de todo, porque el camino ya estaba echado. Y para devolverle el favor, pusieron al hermanito indicado de pertenecer presuntamente a los Cuellos Blancos, Tomás Aladino Gálvez, como fiscal de la nación. Cumplieron su cometido de capturar el Ministerio Público, porque ya tenían capturado al Tribunal Constitucional y a la Junta Nacional de Justicia. Hoy dan saltos de triunfo cuando el Perú se va a seguir desangrando, porque desde el primer momento fueron ellos los que manejaron las cuotas de poder de los ministerios: ministros incapaces, ineficientes, inútiles y delincuentes.

La historia escribirá nuevamente estos meses que le deparan al Perú. ¿Verdaderamente un cambio a manos de una presunta organización criminal enquistada en el poder legislativo o un cambio con cálculos políticos para asegurar las próximas elecciones generales 2026? Harán lo que el tablero les juegue mejor para seguir quedándose en el poder, pero llegará el momento en que no podrán controlar el poder efímero que ahora tienen. Llegará el momento de rendir cuentas, y todas las lacras que hoy intentan controlar el país seguirán siendo números, cifras de una historia triste e impune que no merece el Perú.

El cambio no se acerca, el cambio se aleja, porque ahora ellos mismos tomaron el poder. Se aseguraron de tener el control de todo.
¿Qué va a cambiar si los ministros que entrarán serán los mismos, las mismas cuotas de poder de los que hoy tienen el control del Perú? El que no se atreve a señalar, el que no se atreve a decir, es porque el temor de no amanecer con vida es más grande. El Perú se cayó, el Perú se está hundiendo gracias a la Sra. del partido Fuerza Popular, al dueño del partido Alianza para el Progreso y al dueño del partido Renovación Popular. El resto solo suma a su gran cálculo político de estas mafias.

Para terminar con la delincuencia, primero tenemos que terminar con la delincuencia que en este momento se sigue apoderando del poder político, sino los cambios no existirán. No depende de ellos, depende de nosotros, que no volvamos a creer en nefastas palabras llenas de mentira y lujuria de poder, para negarles lo que en su momento ya lo están haciendo: un voto. Cambiarán sus cálculos por un voto, utilizándose, porque ellos hace mucho que vendieron su alma al diablo.

Mientras el Perú no pierda las esperanzas de que en algún momento su voz sea escuchada, y los gritos de justicia y de oportunidades se puedan dar en un país lleno de riqueza, lleno de emprendedores, lleno de peruanos que todos los días mantenemos a esta lacra sinvergüenza que tenemos como Estado.

COLUMNISTA / OPINIÒN

Mayra Alvarez

Mayra Alvarez

Directora General y conductora del programa Conéctate con Mayra Alvarez

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