Análisis Político
En una reciente entrevista en el programa "Conéctate con Mayra Alvarez", el experto en derecho electoral, José Naupari Wong, ofreció un análisis detallado sobre el actual panorama de incertidumbre que rodea las Elecciones Generales. A pocas semanas de los comicios, la ciudadanía aún desconoce la cifra exacta de partidos y candidatos que quedarán oficialmente en carrera, una situación que responde a los plazos legales y procedimientos que los entes electorales deben cumplir rigurosamente.
El laberinto de la inscripción: Plazos y etapas críticas
La percepción de incertidumbre electoral tiene una explicación técnica. Según Naupari, el proceso se encuentra actualmente en una fase crítica de calificación, donde los Jurados Electorales Especiales (JEE) deben revisar minuciosamente cada expediente. Esta etapa es previa a las tachas, y es la razón principal por la que muchas listas parlamentarias y fórmulas presidenciales aún figuran "en trámite" o con pronunciamientos pendientes.
El especialista aclaró que existen fechas clave que la ciudadanía debe tener en cuenta para tener el panorama claro. El 11 de febrero vence el plazo para publicar las listas admitidas, y recién el 14 de marzo se tendrá la lista definitiva de inscritos.
“Lo que ocurre es que todavía estamos en etapa justa de calificación en la gran mayoría de listas. Por ejemplo, en Lima Oeste 3, varios casos todavía figuran en trámite, ni siquiera sabemos si se va a admitir. Recordemos a los amigos que nos siguen que el 14 de marzo recién vence el plazo para que todas las candidaturas queden inscritas, oleadas y sacramentadas”, explicó Naupari.
La situación legal de los candidatos con antecedentes
Uno de los puntos que genera mayor controversia es la presencia de candidatos con sentencias en sus hojas de vida. Ante la aparición de postulantes con antecedentes judiciales, el experto hizo una distinción legal necesaria entre tener una sentencia vigente y haber cumplido una condena. La ley permite postular a quienes se han rehabilitado, siempre y cuando declaren dicha información, mientras que impide la candidatura de quienes tienen condenas vigentes o por delitos específicos como terrorismo o corrupción de funcionarios, incluso si están rehabilitados.
Respecto a los casos recientemente cuestionados que aún aparecen en carrera, Naupari señaló que los jurados podrían estar esperando criterios uniformes o resolviendo dentro de los plazos de calificación para depurar estas listas.
“Hay que distinguir entre haber tenido una sentencia y tener sentencia. Si la sentencia tiene calidad de cosa juzgada y está vigente, no puedo postular. Si ya la cumplí, la regla es que sí puedo, pero tengo que declararla. (...) Podría darse el caso que estas personas todavía estén en etapa de calificación y el Jurado advierta la sentencia vigente y declare improcedente la candidatura”, detalló.
El fenómeno del voto estratégico y la fragmentación
Finalmente, el experto reflexionó sobre el comportamiento del electorado ante una oferta política extremadamente fragmentada y un alto nivel de indecisión. Naupari sugiere que esta dispersión, especialmente notoria en el espectro de la derecha, podría empujar a los votantes hacia el "voto estratégico" en las últimas semanas. Esto significa que el ciudadano podría abandonar su primera opción por convicción para apoyar a un candidato "mal menor" que tenga posibilidades reales de pasar a segunda vuelta.
Este escenario también plantea un riesgo para la representación democrática en el Congreso. Al haber tantos partidos que no lograrán pasar la valla electoral, esos votos se pierden ("se licúan"), provocando que los partidos que sí ingresen obtengan una sobre-representación de escaños, superior al porcentaje real de apoyo popular que recibieron, tal como ha ocurrido en procesos anteriores.
“Yo sí creo que esta vez, con tantas candidaturas, puede terminar primando el voto estratégico. Si veo que mi partido no levanta, voy a votar por la persona más afín ideológicamente que tenga chances. Esto afectará la representatividad, porque habrá un montón de partidos con 3% o 4% que no se computarán, y eso inflará el número de escaños de los que sí pasen la valla”, concluyó Naupari.