Cesar Novoa Chavez: “LA LEY DE REFORMA PREVISIONAL ES IMPRECISA Y CERO TRANSPARENTE, SE NECESITA EXPERTOS PARA EL SISTEMA DE PENSIONES”

En una reciente entrevista con Mayra Alvarez, el economista César Novoa Chávez analizó la reforma previsional desde una mirada técnica, subrayando que el mayor cuello de botella no es solo normativo sino económico: los ingresos del peruano de a pie son bajos y, por ende, sus aportes también.

Público vs. privado: dos lógicas y una misma opacidad

Novoa describió la brecha entre el sistema público y el privado: el primero funciona con reparto y carece de claridad sobre cuánto recibirá el afiliado; el segundo permite conocer el saldo propio, pero arrastra falencias de transparencia en cobros y desempeños. “Son cuerdas separadas: una cosa es el fondo del afiliado y otra son las comisiones de administración y seguros”, puntualizó.

Comisiones: el diseño que castiga al afiliado

El economista cuestionó la estructura de comisiones del sistema privado. Según su revisión y ejercicios internos de su empresa, una parte sustantiva de lo cobrado por las administradoras se convierte en utilidad operativa. A su juicio, el diseño de cobros fue “validado” sin rigor y hoy castiga la rentabilidad del afiliado, al extremo de que, en la última década, los fondos no habrían superado rendimientos simples del sistema financiero tradicional.

Propuesta técnica: comisión híbrida con metas claras

Como respuesta, planteó una “comisión híbrida” que alinee incentivos: la administradora debe garantizar por contrato un porcentaje claro de rendimiento y cobrar en función de cumplir y superar esa meta. “Pónmelo en papel limpio”, reclamó, al tiempo que pidió transparentar estados de resultados y costos reales de administración para demostrar si es indispensable cobrar porcentajes elevados.

Vacíos de la reforma: imprecisiones y trazabilidad pendiente

Sobre el articulado de la reforma, Novoa fue tajante: “La ley es imprecisa y vaga”. Señaló vacíos en el cómo se implementarán cobros, fiscalización y trazabilidad del dinero del afiliado, incluyendo la llamada “pensión por consumo”. Alertó que se promueve que menores de 40 años no puedan disponer del 100% al jubilarse y que se mantiene una comisión fija “así pierdas o ganes”.

Llamado a la mesa técnica: academia, reguladores y sector financiero

El economista pidió convocar a la academia, a los colegios profesionales, a reguladores y al sistema financiero —incluida la microfinanza— para rediseñar el esquema. “Sentemos a la mesa a las universidades, al Banco Central, a la SBS y a las firmas que manejan finanzas corporativas; que muestren costos, que se justifique cada punto porcentual”, insistió.

Realidad social: informalidad, ingresos y viabilidad de los aportes

También subrayó el contexto social: con alta informalidad y trabajadores que viven al día, pretender aportes obligatorios sin elevar productividad e ingresos es inviable. Propuso políticas públicas que faciliten formalización tributaria, eleven capacidades y conecten ahorro previsional con productos acordes al flujo real del independiente. “La pregunta es cómo canalizamos para que llegue a una cuenta individual y se transparente”, remarcó.

Confianza y fiscalización: condiciones para un sistema viable

Hacia el cierre, hizo un llamado a recuperar la confianza con reglas claras y fiscalización efectiva. “El Perú es viable si manejamos el sistema con transparencia y ética. Lo que todos anhelamos es una pensión justa y digna”, señaló, proponiendo metas, comparadores de costos y sanciones por bajo desempeño.

Profesionalizar la reforma o perpetuar la opacidad

Para Novoa, el corazón de la reforma pasa por profesionalizar la discusión y someter a escrutinio las comisiones y promesas de rentabilidad. “La ley de reforma previsional es imprecisa y cero transparente; se necesita expertos para el sistema de pensiones”, sentenció, reclamando que el afiliado sepa —y pueda verificar— cuánto ganará su dinero y cuánto paga por administrarlo.