Análisis Político
En una reciente entrevista en el programa "Conéctate con Mayra Alvarez", Gerardo Távara Castillo, analista político, y José Naupari Wong, experto en derecho electoral, analizaron el panorama de las próximas elecciones generales en el Perú, tras el cierre del plazo para la inscripción de alianzas electorales el 2 de agosto de 2025. Con un escenario de 11 partidos políticos formando cinco alianzas, los expertos abordaron los desafíos de transparencia, representación y calidad de los candidatos, planteando serias dudas sobre si estas elecciones garantizarán una democracia más sólida.
Un panorama fragmentado: alianzas electorales y su viabilidadJosé Naupari explicó que el 2 de agosto marcó el plazo para solicitar la inscripción de alianzas electorales, pero estas deben ser formalizadas hasta el 1 de septiembre. Actualmente, cinco alianzas han sido presentadas, aunque algunas enfrentan observaciones documentales que deben subsanarse en un plazo de dos días. Si no se corrigen, las solicitudes podrían ser desestimadas. Naupari señaló que, en teoría, podrían competir hasta 37 opciones electorales (32 partidos más cinco alianzas), pero advirtió que algunas alianzas podrían no prosperar si los acuerdos internos no cumplen con los requisitos establecidos por el Registro de Organizaciones Políticas (ROP).
Entre las alianzas destacadas, Távara mencionó la formada por el Partido Popular Cristiano, Unión por el Perú y Paz y Progreso, liderada inicialmente por el exfiscal Tomás Gálvez, quien renunció tras su destitución por vínculos con una organización criminal. Otras alianzas incluyen a Nuevo Perú y Voces del Pueblo, así como Fuerza y Libertad, compuesta por Fuerza Moderna y Batalla Perú. Sin embargo, la falta de claridad en los acuerdos internos de algunos partidos, como los cambios de última hora en la alianza Nuevo Perú-Voces del Pueblo, podría invalidar su inscripción.
La valla electoral y la fragmentación políticaAmbos expertos coincidieron en que la valla electoral (5% de votos válidos para partidos individuales o 6% para alianzas) limitará la representación a entre cinco y ocho partidos. Esto podría distorsionar la representación, ya que un partido con solo un 8% de votos podría obtener un porcentaje desproporcionado de escaños debido a la exclusión de partidos que no superen la valla. Gerardo Távara destacó que este sistema electoral ha generado congresos dominados por minorías, como en el caso actual, donde Fuerza Popular, Perú Libre, Alianza para el Progreso y Somos Perú controlan el Legislativo, a pesar de no representar a la mayoría de la población.
Naupari añadió que la bicameralidad, con 130 diputados y 60 senadores, y la reelección inmediata de congresistas introducirán nuevas dinámicas. Sin embargo, criticó la falta de fidelidad ideológica, ya que los parlamentarios pueden renunciar a sus bancadas y formar nuevos grupos, debilitando el impacto de las alianzas. “La alianza se inscribe en el ROP, pero en el Congreso se fragmenta. ¿Sirve de algo?”, cuestionó.
La ausencia de líderes y el desafío de la transparenciaLa entrevista también abordó la calidad de los candidatos y el financiamiento de campañas. Távara enfatizó la importancia de la hoja de vida de los candidatos, un documento que debe detallar antecedentes judiciales, patrimoniales y políticos. Propuso que el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) publique pronto el formato de estas declaraciones para que la prensa y la sociedad civil puedan fiscalizar a los aspirantes desde ahora. Sin embargo, Naupari señaló que las recientes reformas legislativas han eliminado casi todas las causales de exclusión por omisiones en la hoja de vida, salvo en casos de condenas penales.
Sobre el financiamiento, ambos expertos expresaron preocupación por la flexibilización de las normas, que permiten aportes privados y anónimos sin suficiente control. Távara advirtió que actividades ilícitas como la minería ilegal y el narcotráfico podrían financiar campañas, mientras que Naupari abogó por una mayor transparencia en tiempo real sobre quiénes aportan y cómo se gastan los fondos. “Si no sabemos quién financia y en qué se gasta, no hay garantía de que los intereses del país estén por encima de los personales”, afirmó.
¿Un cambio real o más de lo mismo?La discusión cerró con un debate sobre la ideología y la calidad humana de los candidatos. Naupari señaló que el péndulo político podría inclinarse hacia la centro-derecha, según las encuestas, pero destacó que la sociedad peruana busca soluciones pragmáticas más allá de ideologías. Távara, por su parte, cuestionó la existencia de una verdadera ideología en el Perú, argumentando que los acuerdos políticos suelen ser pragmáticos y, en muchos casos, se centran en repartos de poder en lugar de propuestas para el bien común.
Ambos expertos coincidieron en que la ciudadanía debe exigir a los precandidatos planes de gobierno claros y un compromiso real con la lucha contra la corrupción. La entrevistadora resaltó la frustración social ante la falta de líderes dispuestos a debatir abiertamente y la percepción de que muchos candidatos buscan beneficios personales. “Queremos líderes, no estrategias políticas que perpetúen lo mismo”, afirmó.