Análisis Político
En una reciente entrevista en el programa Conéctate con Mayra, Dante Vera Miller, miembro del Grupo de Diálogo de Minería y Desarrollo Sostenible (GDMDS), alertó sobre el avance de organizaciones criminales transnacionales en el Perú, aprovechando la debilidad estatal en fronteras, corrupción y falta de presencia en zonas ricas en recursos naturales.
Minería ilegal y crimen organizado: Un problema globalEl especialista comenzó aclarando una distinción fundamental que considera crucial para el debate actual. Según Vera Miller, es importante diferenciar entre la minería ilegal propiamente dicha y la pequeña minería artesanal en proceso de formalización. "Hoy en día se está difundiendo la idea que toda la pequeña minería y la minería artesanal en proceso de formalización viene a ser lo mismo que minería ilegal. Y no es así", explicó, señalando que solo un sector específico que opera en zonas prohibidas como áreas naturales protegidas y fuentes de agua constituye la verdadera minería ilegal.Vera destacó que la explotación en áreas prohibidas (como reservas naturales) está controlada por mafias internacionales. Estas organizaciones, provenientes de países como Ecuador (Los Lobos), Venezuela (Tren de Aragua) y Brasil (Comando Vermelho), operan con estructuras empresariales sofisticadas, lavando dinero a través de paraísos financieros y comercio global de oro, cobre, cocaína y madera ilegal.
Consecuencias: Violencia, trata y sicariatoEl experto vinculó la minería ilegal con otros delitos como trata de personas, tráfico de armas y extorsión en zonas urbanas. “El sicariato es la expresión más brutal de este problema”, señaló, refiriéndose a los asesinatos por cobro de cupos. Además, criticó la ausencia del Estado en regiones como Madre de Dios, Puno o el Vraem, donde el crimen ha reemplazado al gobierno.
“Estamos siendo víctimas de una invasión de organizaciones criminales, por la debilidad del Estado.” – Dante Vera
Propuestas de SoluciónAnte esta compleja situación, Vera Miller propuso un enfoque integral que reconoce la magnitud continental del problema. Enfatizó que los países de la región no estaban preparados como estados, sociedades o empresas privadas para enfrentar esta nueva amenaza que afecta a todo el continente.
La primera prioridad debe ser la inversión en investigación e inteligencia policial para identificar las redes de financiamiento que operan desde paraísos fiscales, criptomonedas y tecnologías financieras avanzadas. "Lo más importante es ir al corazón y el corazón está en las redes de finanzas que no están en el Perú", subrayó.
En segundo lugar, el Estado debe desarrollar políticas para recuperar el control territorial. El especialista advirtió que existen zonas como Pataz, Putumayo, Cenepa, Sandia y la cordillera del Sira donde "el estado no gobierna, sino gobierna la organización criminal".
Finalmente, propuso una estrategia integral de seguridad ciudadana que trascienda la persecución del delincuente para enfocarse en la prevención. Esta estrategia debe involucrar a familias, parroquias, organizaciones sociales y barrios en la protección de jóvenes contra el reclutamiento criminal.
"Tendríamos que hacer una gran movilización nacional. En primer lugar para entender lo que nos pasa, en segundo lugar, para asignar responsabilidades a cada quien, pero en tercer lugar, cada una de las instituciones, empresas, asumir un rol específico en la lucha contra estas organizaciones criminales transnacionales", concluyó Vera Miller, llamando a una respuesta coordinada de toda la sociedad peruana ante esta amenaza sin precedentes.