Análisis Político
En una reciente entrevista para el programa "Conéctate con Mayra Alvarez", Fernando Tuesta Soldevilla, politólogo de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) y ex jefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), analizó el complejo escenario electoral que atraviesa el país. Con un alto porcentaje de indecisos y una oferta política fragmentada en más de 30 candidatos, el experto ofreció una mirada crítica sobre la viabilidad de definir al próximo mandatario el 12 de abril, descartando casi por completo un desenlace rápido debido a la falta de liderazgos sólidos.
Un escenario de fragmentación sin mayoría absoluta
El análisis inicial se centró en la dispersión del voto y la debilidad de los punteros en las encuestas. Tuesta destacó que, históricamente, salvo excepciones muy puntuales, el Perú no define sus elecciones en la primera instancia. La situación actual es aún más aguda debido a que los candidatos que lideran los sondeos apenas superan el 10% o 12%, cifras insuficientes para garantizar gobernabilidad o una victoria temprana. Según el ex jefe de la ONPE, la población se enfrenta a una elección sin un mandato claro desde el inicio, lo que obliga a pensar inmediatamente en un escenario de segunda vuelta.
“En el Perú, salvo Fujimori en el año 90, nadie ha ganado en primera vuelta. Es más, en cada elección la suma de los dos candidatos que pasan a la segunda vuelta son cada vez porcentajes menores. No hay posibilidad alguna que alguno pueda ganar en primera vuelta. Eso hace ver que no hay un candidato que pudiera tener una mayoría absoluta, un nivel de liderazgo de tracción de votos de tal potencia que esto se pueda terminar el 12 de abril, bajo ningún punto de vista”. - Fernando Tuesta
El riesgo de un Congreso con agendas propias y criminales
Más allá de la elección presidencial, Tuesta advirtió sobre la conformación del próximo Congreso bicameral. La preocupación radica en que la fragmentación del voto probablemente dejará al próximo presidente sin mayoría parlamentaria, complicando la gobernabilidad. Sin embargo, el punto más alarmante señalado por el politólogo es la calidad de la representación legislativa. Explicó que los partidos ya no funcionan bajo ideologías o programas unificados, sino que se han convertido en vehículos para intereses particulares, y en los casos más graves, para economías ilegales que buscan protección política.
“Lo que vemos es que están llegando a un Parlamento cada vez en un número mayor candidatos que tienen agendas propias, vinculadas en algunos casos al crimen organizado. Vale decir, desde minería ilegal, estamos hablando de temas incluso de universidades de fachada. Y esto atraviesa las bancadas y entonces se hace más difícil llevar adelante acuerdos dentro del Parlamento”. - Fernando Tuesta
El peligro de la Inteligencia Artificial y la desinformación masiva
Finalmente, en el punto más crítico de cara al futuro inmediato, Fernando Tuesta alertó sobre la vulnerabilidad del electorado ante las nuevas tecnologías. Advirtió que la falta de interés actual de la ciudadanía en el proceso electoral, sumada al auge de la Inteligencia Artificial (IA), crea un caldo de cultivo perfecto para la desinformación. A diferencia de campañas anteriores, el uso de deepfakes (videos y audios falsos creados con IA) podría distorsionar la realidad de manera que el votante promedio no pueda distinguir la verdad de la mentira, afectando directamente la legitimidad del voto y la democracia.
“El campo de la desinformación ha crecido ahora; gracias a la Inteligencia Artificial puedes aparecer en una foto o en un video cuando no estás, y la gente se va a confundir. Las campañas y contra campañas van a ser mucho más intensas. En este mundo de confusión, al que se le agregan normas e instituciones nuevas, hace del elector vulnerable a la desinformación, a las fake news, y termina muchas veces sin saber por quién elegir”. - Fernando Tuesta