Análisis Político
En una reciente entrevista en el programa televisivo “Conéctate con Mayra Alvarez”, la congresista Esmeralda Limachi Quispe cuestionó con firmeza el accionar del Parlamento y el manejo político de las recientes inhabilitaciones aprobadas en el Congreso.
Proyectos sociales postergados y un Congreso enfrentado
La parlamentaria lamentó la postergación constante de proyectos sociales mientras el Congreso concentra sus esfuerzos en disputas políticas. Señaló que existen “infinidad de proyectos de ley” a favor de maestros jubilados, personal de salud y trabajadores CAS que siguen sin atención por la dinámica interna del Parlamento. Relató que en una reciente jornada vio “a los maestros llorando en plenos Pasos Perdidos” tras no votarse la insistencia de pensiones dignas. Aseguró que las sesiones se convierten en enfrentamientos innecesarios porque “ya sabemos que la consigna está echada”, lo que genera una pérdida de tiempo legislativo en perjuicio de la ciudadanía.
Llamado al electorado frente a las elecciones de abril
La congresista dirigió un mensaje directo a los ciudadanos de cara a las elecciones del 12 de abril, instando a ejercer un voto informado y consciente. “La población debe ser consciente al momento de votar, porque su voto es un gran poder”, señaló, advirtiendo sobre prácticas clientelistas de candidatos que solo se acercan en campaña para ofrecer regalos. También alertó sobre la complejidad de la cédula electoral. “Ahora van a ver cinco columnas y es toda una sábana”, dijo, advirtiendo que este diseño podría ser usado por ciertos sectores para confundir a la población. Reiteró que el país necesita una mayoría parlamentaria que represente al pueblo y no a intereses empresariales.
Desconfianza ciudadana y crisis de representación
Limachi expresó que la política se encuentra totalmente desacreditada ante la población y que el Congreso “ha llegado a menos cero” en aprobación. Señaló que existe una brecha entre el discurso público y las acciones internas, relatando cómo algunos legisladores se resisten a firmar documentos pese a defender ciertas posturas en el Pleno. “Dicen un discurso en la cámara y al momento de firmar como que les tiembla la mano”, indicó. Consideró que la única salida es conformar un Parlamento que realmente represente intereses populares y no agendas particulares que, según afirmó, han marcado esta gestión.
La SCAC y un Congreso donde “todo se negocia”
La parlamentaria ofreció una mirada interna a la dinámica legislativa, afirmando que “más del 60% del Congreso está en la subcomisión de acusaciones constitucionales”. Según explicó, esta estructura permite concentrar poder sobre sanciones y procesos políticos. “Todo se maneja tras bambalinas, todo se negocia”, aseguró, comparando el Parlamento con un “mercado persa”. Denunció que existe presión sobre los legisladores: “Tratan de coaccionar al congresista para inducir al voto”, reveló, describiendo una práctica donde se ofrece ver o no ver determinados temas a cambio de votos. “Si veo tu tema, tú me ayudas; si no, te limpio”, resumió, afirmando que este mecanismo rompe cualquier posibilidad de transparencia.
Un cierre que apunta al despertar ciudadano
Frente a este panorama, la congresista Esmeralda Limachi Quispe insistió en que el país atraviesa un momento decisivo y que es la ciudadanía quien tiene la última palabra. Recalcó que “la población tiene que despertar y darle una gran lección a esos partidos que no representan al pueblo”. A pocas semanas de un proceso electoral crucial, la legisladora sostuvo que el Perú necesita un Parlamento que priorice las demandas sociales por encima de las negociaciones internas y que deje atrás lo que calificó como una etapa marcada por el cálculo político, el blindaje y la coacción. En sus palabras: “Su voto es el poder que tienen para cambiar la historia del país”.