VOCERA DE LAS MUERTES DE PUNO ENCARA AL ALCALDE DE PATAZ, POR NEGOCIAR CON CORRUPTOS. ALCALDE SEÑALA QUE NO IRÁ A MARCHA DE VIOLENTISTAS

En una reciente entrevista en el programa "Conéctate con Mayra Alvarez", el alcalde de Pataz, Aldo Carlos Mariños, abordó las controversias surgidas tras su caminata de 49 días a Lima y su posterior reunión en el Palacio de Gobierno. Lo que comenzó como una medida de protesta para exigir obras para su provincia, derivó en un tenso debate sobre la violencia, la traición y la legitimidad del diálogo con el actual gobierno.

La controversial reunión y la apuesta por el diálogo

Tras una travesía de casi 1000 kilómetros desde Pataz, el alcalde Aldo Carlos Mariños defendió su decisión de sentarse a dialogar con representantes del Ejecutivo, a pesar de las duras críticas recibidas. El burgomaestre buscaba la instalación de una mesa técnica para resolver lo que considera trabas burocráticas para la culminación del expediente técnico de una carretera y la construcción de un hospital en su provincia. Frente a los cuestionamientos por reunirse con figuras políticas señaladas de archivar las investigaciones por las muertes en las protestas del sur, Mariños fue enfático en su rol institucional.

“Soy el alcalde de la provincia y debo comportarme como alcalde. Y cuando vengo a una institución, vengo en busca del presidente o la presidenta, sin importar quién esté ahí. Y lo que no puedo hacer es claudicar con lo que dije en cada plaza. Instalar la mesa de diálogo y que esa mesa de diálogo sí escuche a todos los gremios que quieran expresarse y luego se llegue a consensos”, sostuvo.

Retiro de la marcha y acusaciones de violencia

Uno de los puntos más álgidos de la entrevista fue la confirmación del alcalde de que no participará en la anunciada marcha de protesta el 15 de octubre, una decisión que muchos consideraron una retracción a su palabra. Mariños justificó su cambio de postura argumentando que fue testigo de actos de violencia tras su salida del Palacio de Gobierno, los cuales rechaza tajantemente.

“He caminado 1000 kilómetros. He tolerado tanto mi dolor y lo he pedido a Dios de rodillas, que todo lo voy a hacer pacíficamente. ¿Y camino tanto tiempo para venir acá a encontrar piedras? No, no acompaño eso... una piedra que cae a la cabeza de una persona, ¿acaso no le convierte en criminal? Yo con criminales no camino”, expresó.

El tenso cruce con la vocera de las víctimas de Puno

La entrevista tuvo un momento de máxima tensión con la intervención telefónica de Milagros Samillan, vocera de la organización de familiares y víctimas de las protestas en Puno. Samillan encaró duramente al alcalde, acusándolo de negociar con un "gobierno corrupto" y de utilizar el dolor de las víctimas para hacer "proselitismo político". Le recriminó no representar a las familias del sur y le exigió que, en lugar de buscar protagonismo, se enfoque en pedir justicia por los fallecidos en su propia región.

“Señor, acá estamos los familiares que no negociamos con este gobierno corrupto y no nos representa... qué pena que usted no llega a esos talones. Tampoco, señor, y lamentable que usted siga utilizando el dolor de la gente para hacer su proselitismo político y ni se le ocurra pedir por nosotros justicia, porque aquí estamos los familiares para dar la cara”. - Milagros Samillan.

La defensa del alcalde y su motivación personal

En su defensa, el alcalde Mariños expresó su solidaridad con el dolor de Samillan, pero trazó un paralelo con la situación de su propia gente, afirmando que en su pueblo también hay muertes causadas por la ausencia de un hospital y por carreteras peligrosas. Reveló una tragedia personal como el motor de su lucha, desmintiendo que sus acciones respondan a un interés político de última hora.

“Nadie conoce mi dolor. Absolutamente nadie... Mi hermana falleció. Perdió la vida de ella y del bebé que llevaba en su vientre por falta de un hospital en la provincia de Pataz. Porque mis padres no tuvieron ni para pagar una carrera de Pataz hasta Trujillo”. - Aldo Carlos Mariños