Análisis Político
En una reciente entrevista con Mayra Alvarez, el exministro de Economía Alfredo Eduardo Thorne cuestionó con severidad la reforma previsional aprobada por el Congreso.
Tasa de reemplazo: el nudo que la ley no resuelve
Thorne ubicó el primer nudo en la tasa de reemplazo —el porcentaje del último sueldo que un afiliado puede esperar al jubilarse— y afirmó que la norma no ataca ese corazón del problema ni fortalece de manera real el ahorro del trabajador. “Permite contribuir en las mejores circunstancias, pero es insuficiente”, dijo.
Comisiones y seguro: costos que no bajan
El exministro señaló que la nueva “comisión por productividad” es, en la práctica, decorativa. “No soluciona el problema de las comisiones; es un saludo a la bandera”, afirmó, recordando que además el afiliado sigue asumiendo el seguro de invalidez, lo que mantiene altos costos sobre el salario.
Cobertura y retiros: masificación pendiente
Advirtió que los cotizantes siguen siendo una fracción de la fuerza laboral y que la reforma restringe opciones como retiros o préstamos contra el fondo. “Hay sistemas que permiten retirar o tomar préstamos… lo lógico es permitirlo, pero de manera ordenada y con devolución en el tiempo”, sostuvo.
Giro político y representación del afiliado
Cuestionó los virajes de última hora y la manera en que se “vendió” la reforma. “Se presentó como pensión para el consumo mientras se prohibían retiros. Sorprende que nuestros políticos se den la vuelta a último momento; las AFP también se equivocaron porque no representaron a sus clientes”, afirmó.
Casos sensibles: enfermedad grave y cobertura efectiva
Frente a situaciones de alta vulnerabilidad, fue tajante: “Es inconcebible que un afiliado con cáncer no pueda retirar algo; el fondo debería proveer asistencia médica”. Subrayó que una reforma seria debe atender de verdad los problemas de sus afiliados.
Informalidad como raíz del estancamiento
Para Thorne, el gran impedimento a la masificación previsional es la informalidad. Recordó que, cuando fue ministro, el eje de su propuesta fue la formalización, junto con reformas en salud y pensiones y la creación de un seguro de desempleo. “El gran impedimento a la masificación de las pensiones es la informalidad”, remarcó.
Llamado a derogar la reforma y empezar de cero
El cierre fue el más contundente. “Hay que derogar esta reforma y empezar de nuevo”, dijo, proponiendo que el objetivo sea una pensión equivalente al 50% del último salario y un sistema masivo vía formalización."Se tiene que derogar esta ley de reforma previsional, ya que no soluciona ninguno de los problemas de las AFP y fue impulsada por el Fujimorismo; hay que empezar de nuevo con una reforma que apunte al 50% de reemplazo y masificación real", concluyó Thorne