Análisis Político
En una reciente entrevista en el programa “La Lista Negra”, conducido por el periodista Ronny Gordon, la conductora Mayra Alvarez Cabanillas —Conductora de “Conéctate con Mayra Álvarez”— repasó su rol desde los medios, sus convicciones y el panorama político y social en Áncash y el país.
La voz sin censuraAlvarez abrió la conversación agradeciendo el espacio y subrayando que su apuesta periodística pasa por hablar sin mordazas: “gracias por permitirme dirigirme a toda esta hermosa región Ancash… donde podemos tener la voz sin ser silenciados y sin ser censurados… la verdad por delante”, dijo.
Comunicar también es hacer políticaConsultada por su vínculo con la política, sostuvo que el periodismo responsable educa y sirve al ciudadano: “creo que tú, yo y varias personas que estamos en este rubro hacemos política… esto es educar a la población”, afirmó. Reconoció, además, que no puede ser “objetiva con un delincuente” cuando tiene que interpelar a autoridades y denunciar malas prácticas.
Intento electoral, pandemia y prioridadesRecordó que evaluó postular y que la pandemia cambió sus planes y su perspectiva sobre el proselitismo en ese momento: “fui una de las víctimas de COVID y gracias a Dios estoy con vida… no podía entender cómo podían hacer campaña en plena pandemia arriesgando la vida de las personas”, señaló.
Ciudadanía desencantada, política necesariaFrente al desaliento de parte del electorado, insistió en una definición de servicio: “la política es el arte de servir, de articular, de gestionar, de buscar el bien común… no es el arte de servirse, llenarse los bolsillos, recibir diezmos”, dijo. Y remarcó que, antes que obedecer a un partido, se debe responder a los principios personales: “primero son mis principios… hay que ser coherentes con lo que decimos y hacemos”.
Libertad de expresión bajo fuegoLa periodista alertó sobre iniciativas legislativas que —según dijo— amenazan la labor informativa. “¿Apagar o callar a la prensa?… la libertad de expresión es fundamental en una democracia y no debe ser censurada”, enfatizó, anunciando que entrevistará a actores del sistema de justicia para pedir explicaciones: “mañana lo tenemos al presidente de la Comisión de Justicia… para preguntarle directamente qué intentan”.
Desconfianza en los medios y la independencia editorialAlvarez cuestionó la captura comercial de ciertos espacios informativos y defendió su independencia frente a la presión publicitaria: “los peruanos ya no creen en la prensa… a mí me dijeron ‘no hables de tal persona’, pero yo no me callo”, aseguró. “Un canal se mantiene por publicidades, pero eso no puede comprar la línea editorial”, agregó.
Educación como piedra angularLa conductora colocó la educación en el centro del debate y describió carencias estructurales: “si todo el Perú tuviera la educación que nos merecemos, tendríamos otro país… no hay servicios eléctricos, no hay computadoras, mucho menos internet; así no hay educación de calidad”, sostuvo. “Mientras menos educación tenga el Perú, menos oportunidades habrá y menos podrán reclamar”, advirtió.
Áncash y la crítica a su representaciónCon tono autocrítico sobre la clase política regional, Alvarez expresó su malestar por la falta de soluciones de fondo: “siento vergüenza por la clase que nos representa… hay mucha ambición y poco servicio”, señaló. Y puso énfasis en que la seguridad, el transporte y la educación no se resuelven solo con “hierro y cemento”: “se habla de infraestructura, pero muy poco de capital humano”, dijo.
Emoción, límites y empatíaAlvarez reconoció que a veces la indignación la desborda ante historias de violencia o pobreza: “termino el programa llorando… esa niña violada pudo haber sido mi hija”, confesó. Su conclusión, sin embargo, fue de resiliencia: “si no empatizamos y no reflejamos cada hecho en nuestras propias vidas, jamás tendremos sentimiento político”.
Identidad y pertenenciaFrente a voces que cuestionan su arraigo, dejó un mensaje de pertenencia: “no nací en Áncash; me hice en Áncash… no necesito nacer en una región para amarla y respetarla… mis hijos son ancashinos”, expresó. “Puedo mirar con la frente en alto porque jamás he recibido un sol que no sea digno”, añadió.
Lo que vieneAlvarez confirmó que volverá a la pantalla regional con un formato de participación ciudadana y fiscalización semanal: “al menos la primera semana de octubre ya estamos en vivo… todos los sábados vamos a abrir llamadas porque su voz no puede ser silenciada”, anunció. “Pronto regresaremos —aunque sea una vez por semana— pero Áncash se respeta… haré todo lo posible por recuperar la dignidad de Áncash desde esta tribuna”, concluyó.