Eduardo Herrera: "ESTAMOS EN UN MOMENTO EN QUE LA CORRUPCIÓN EN EL PAÍS SE HA VUELTO CONCHUDA".

En una contundente entrevista en el programa "Conéctate con Mayra Alvarez", el abogado y experto en anticorrupción Eduardo Herrera Velarde alertó sobre la gravedad de la corrupción en Perú, calificándola como "conchuda" por su descaro y normalización en instituciones públicas.

Sistema judicial: "Un patio trasero"
Herrera Velarde apuntó directamente al sistema de justicia como eje del problema: "Es un botín politizado, diseñado para la corrupción". Criticó la impunidad, la mediocridad y la falta de sanciones efectivas, resaltando que "poquísimos jueces o fiscales hacen bien su chamba". Además, cuestionó las recientes leyes aprobadas por el Congreso, que a su juicio fomentan prácticas corruptas en lugar de combatirlas.

Gobierno actual: Silencio y frivolidad
Al referirse a la gestión de la presidenta Dina Boluarte, el experto la describió como una figura "sin poder real", sostenida por intereses políticos.
"Guarda silencio ante acusaciones de corrupción, se esconde y prioriza la frivolidad sobre la gobernanza", afirmó.
Herrera pronosticó que su mandato terminará en abril "sin amigos ni respaldo", tras desperdiciar la oportunidad histórica de su liderazgo.

Ciudadanía y cultura de la corrupción
Herrera Velarde destacó que la corrupción se ha normalizado en la sociedad peruana, alimentada por la impunidad y un sistema judicial disfuncional. "Hemos perdido la conciencia de ser ciudadanos éticos. Justificamos y toleramos lo intolerable", afirmó, criticando la mediocridad de un Estado que permite funcionarios incapaces y deficientes. Además, enfatizó que la ciudadanía ha adoptado un cinismo para adaptarse al sistema.

"La corrupción en los últimos tiempos es una corrupción conchuda. Es como cuando el delincuente te quita la billetera, saca los billetes, te la devuelve y se va caminando, como dicen en la calle, 'con pana y de elegancia'", criticó.

Reformas urgentes:
Como solución, Herrera propuso un plan integral para reformar la justicia, con metas claras y filtros para evitar denuncias basura que saturan el sistema. "Sin reformas, seguiremos en un círculo vicioso", insistió, subrayando que el cambio requiere reconocer la adicción a la corrupción. "Somos responsables: votamos como niños y luego reclamamos como adultos", concluyó, llamando a priorizar líderes éticos sobre intereses cortoplacistas.